miércoles, 15 de febrero de 2012
lunes, 22 de agosto de 2011
Amor diluido.
Amor postmoderno.
El amor se acaba?
O simplemente no es lo suficientemente fuerte para derrumbar los muros de la cobardía?
Ya no creo en la existencia de la invencible fuente de tu interminable amor.
Quizás sean mis labios convalecientes
los que te inciten a cambiar de sueño,
o tal vez tu perseverante utopía,
la que te aleje de mí.
Las luces de tu piel
anuncian tu llegada,
y mi sórdido y lúgubre jardín
se esmera en sonreírte.
Quizás sea mi acertada incredulidad,
la que no me permita tocarte,
o tal vez sean mis lunáticas predicciones,
las que me alejen de tí.
El carácter de tu amor tiene un sabor amargo,
y el azúcar de tu lujuria,
cegó tu inconfundible serenidad al besarme.
Amor diluido.
Amor postmoderno.
miércoles, 15 de junio de 2011
Abro mis pesados párpados,
mi atosigante pelo cubre mi lujuriosa boca.
Lentamente levanto mis manos hacia el cielo,
agradezco a los dioses del milagro de la vida.
Las fragorosas aguas del río incendian la frivolidad.
Los risueños árboles anuncian excusas para seguir soñando
y el viento irradia locura.
La dulce libertad golpea contra mi opaca y oscura tez
y mis ligeros pies fantasean con un sumiso viaje al paraíso.
Vuelvo, las horas se apresuran por contarme el futuro,
la indecorosa culpa arrebata y ensordece mis latidos.
Vuelvo, al lugar donde nuestras bocas florecieron orquídeas,
donde tus súbitos y factibles besos ganaron la batalla a mi ilógica resistencia.
¿Qué sentir frente al presagio de morir en soledad?
Ese crepúsculo, la prudente naturaleza y mi tibio vientre,
se atrevieron a construir una esperanza,
una cálida esencia,
que daría luz a mis taciturnos ojos.
¿Por qué sentirnos solos, si podemos vivir acompañados?
Su transparente y melodiosa risa,
su singular curiosidad por conocer toda las creaciones del lúgubre mundo,
la inocencia de sus minúsculas manos
y incondicional entrega de su amor
pone en duda la diaria perversidad que vivimos.
Quizás no sea tan malo crecer.
Aylén (2010)

La sabiduría llega cuando no nos sirve para nada,
no se puede evitar,
y todo lo que pasa conviene,
son las reglas del destino, son las reglas del amar.
Cuando vos querías un abrazo,
yo quería emborracharme con los flacos en el bar..
Cuando yo quería la rutina,
vos decías, quiero aire, necesito libertad.
Pero al fin, si es amor, cruzará huracanes y tormentas
Pero al fin, si es amor, beberemos sólo su belleza
A veces lo esperado simplemente se queda en nada en comparación con lo inesperado. Tienes que preguntarte por qué nos aferramos a nuestras esperanzas… Porque lo esperado es lo que nos mantiene firmes, derechos… inmóviles. Lo esperado solamente es el comienzo. Lo inesperado… es lo que cambia nuestras vidas.
viernes, 6 de mayo de 2011

Pocas son las cosas que no puedo evitar hacer,
Una es intentar que mis ojos no tiemblen al ver tu luz,
Y la otra es regalarte mis labios.
Pocas son las cosas que no puedo dejar de sentir,
Una es la impotencia de no poder dejar de pensar en ti,
Y la otra es dejar de amarte.
Pocas son las cosas que no puedo consolar,
Una son mis lágrimas que sonoramente brotan cuando no estás cerca,
Y la otra es mi nariz que añora rozarse con la tuya.
Pocas son las cosas que no puedo curar,
Una es esta temida enfermedad que crece en mis entrañas,
Y otra es mi incesante locura por vos.
Pocas son las cosas que me hacen brillar,
Una es el destello de alegría que brindan tus manos al tocarme,
Y otra es el deseo de tu cuerpo de apagar mis oscuridades.
Pocas son las cosas que no puedo dejar de temer,
Una es no tenerte a mi lado,
Y la otra es olvidar tu sonrisa.
